Cinco estrategias para dejar de fumar y superar las recaídas
Abandonar el hábito de fumar es una meta que muchas personas se plantean de cara al año que termina, al momento de hacer balances. Por qué cuesta lograrlo sin ayuda y qué recomiendan los especialistas para no frustrarse en el intento
Abandonar el hábito de fumar suele ser una de las
principales resoluciones que muchas personas se proponen al cierre del año,
cuando el balance entre la salud, los logros y los desafíos invita a repensar
viejos hábitos. Sin embargo, pese a la determinación y al deseo de cambio, dejar
el cigarrillo resulta un desafío que, en la mayoría de los
casos, excede la fuerza de voluntad individual.
Esta dificultad radica en que la adicción al tabaco no
es solo una cuestión de costumbre, sino un fenómeno multifacético en el que
intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales. Por eso, muy pocas
personas logran dejar de fumar sin ayuda profesional o sin un entorno que
facilite el proceso.
Los especialistas remarcaron que la combinación de
estrategias y el acompañamiento profesional incrementan significativamente
las tasas de éxito en la cesación tabáquica. Ante la consulta de este medio identificaron
y enumeraron las siguientes recomendaciones:
- Terapia
de reemplazo de nicotina (TRN). Esta terapia proporciona nicotina al
cuerpo sin los miles de químicos tóxicos presentes en el cigarrillo. Esto reduce
los síntomas de abstinencia y permite abordar los aspectos conductuales.
Puede administrarse mediante parches, chicles, pastillas, inhaladores
nasales y bucales. Dentro de las estrategias para dejar de fumar está todo
lo que es farmacológicamente la sustitución de esa nicotina para
después ir pudiendo bajarla lo más gradualmente posible.
- Tratamiento
farmacológico no nicotínico. Existen fármacos para reducir los antojos
y los síntomas de abstinencia. El tratamiento farmacológico tiene como
principal objetivo eliminar o reducir el síndrome de abstinencia.
- Terapia
psicológica y conductual. En este punto es importante combinar la
terapia conductual con el tratamiento farmacológico, este abordaje trabaja
sobre las conductas y emociones asociadas al consumo y como prevenir las
recaídas.
- Ejercicio
físico y estilo de vida. La actividad física colabora en gran
medida con el proceso del paciente dejando de fumar”. El ejercicio físico
es una excelente forma de liberar endorfinas, reducir el estrés y la
ansiedad, y mejorar el estado de ánimo.
- Descartar
métodos no avalados. Se hace énfasis en que el cigarrillo electrónico,
lamentablemente no tuvo los resultados esperados, y creó un nuevo problema
que es la adicción al vapeo en gente joven.
El papel central de la motivación y el entorno de apoyo
La motivación y el apoyo social son pilares imprescindibles
del proceso.
El paciente tiene que tomar la decisión de dejar de fumar,
ya que sin la decisión, no va a haber ni láser, ni acupuntura, ni chicle, ni
nada que se le parezca que lo pueda llegar a ayudar.
La motivación es el proceso adaptativo que energiza y dirige
nuestro comportamiento hacia un objetivo o meta. Trabajar en el incremento de
la motivación es uno de los aspectos más importantes en el tratamiento
Fuente: Cinco estrategias para dejar de fumar y superar las recaídas - Infobae
