¿Pueden ciertas costumbres alimentarias de la Navidad perjudicar su salud?

 


La Navidad, si bien es una época vacacional muy especial desde el punto de vista familiar y social, puede entrañar riesgos para su salud, debido a la frecuencia con la que, durante esos días, los hábitos saludables son sustituidos por costumbres mucho menos convenientes: desde un aumento del consumo de alcohol y tabaco, hasta el abandono del ejercicio físico o la ingesta de menús y alimentos hipercalóricos.

En general, en estas fechas, usted suele optar por menús y recetas más elaborados, que a menudo incluyen salsas o ingredientes ricos en grasas y azúcares. Igualmente, son frecuentes los dulces y los postres, así como los aperitivos antes de comer, que a menudo incluyen frituras o cócteles poco recomendables.

Las secuelas en su organismo de estos excesos navideños pueden ser notables, y en unas pocas semanas pueden producirse:

  • Aumento de los niveles de colesterol, de azúcar en sangre y del ácido úrico.
  • Subidas de la presión arterial.
  • Mayor retención de líquidos.
  • Ganancia de peso y grasa corporal.

La consecuencia de todo ello es, principalmente, un aumento del riesgo cardiovascular, así como del riesgo de sobrepeso y obesidad, que a su vez incrementan la posibilidad de desarrollar enfermedades asociadas, como la diabetes o la hipertensión.

Además de los problemas de salud mencionados anteriormente, en Navidad son frecuentes dolencias como las siguientes:

  • La gastroenteritis aguda.

    La gastroenteritis vírica o gripe estomacal es una enfermedad muy contagiosa que se propaga mediante el contacto directo con una persona infectada, al compartir con ella cubiertos, alimentos o bebidas, o a través de agua o alimentos contaminados por el virus. Provoca una alteración transitoria de la capacidad del intestino para regular la absorción y la secreción de sales y agua, así como un rechazo de los alimentos, lo que produce síntomas como diarrea, vómitos, fiebre y dolor abdominal. Aunque suele curarse por sí sola al cabo de uno a tres días, puede arruinar sus Navidades.

  • Las gripes y resfriados.

    En Navidad se dan las condiciones de temperatura y humedad idóneas para la supervivencia de los virus del resfriado y, por otra parte, la exposición al frío produce una disminución de la capacidad defensiva de las mucosas de las vías aéreas superiores, que se tornan más vulnerables. Además, las citas familiares y sociales llevan a las personas a reunirse bajo un mismo techo, lo que, de forma indirecta, puede favorecer el contagio entre ellas si hay alguien infectado.

  • El estreñimiento.

    Durante esta época, usted tiende a ingerir menos alimentos con fibra, a consumir menos agua y a realizar menos ejercicio, factores clave para un buen tránsito intestinal.

  • Las hemorroides.

    La excesiva ingesta de especias, grasas, picantes o alcohol que se produce en Navidad puede aumentar la incidencia de esta dolencia o provocar un empeoramiento. Molestias como picor, inflamación de la piel, ardor, dolor o pequeños sangrados asociados a las deposiciones son algunos de los síntomas más comunes.



Fuente: https://cinfasalud.cinfa.com/p/navidad-saludable/

Entradas populares