10 consejos para una Navidad saludable

 


1. Cocine de manera saludable siempre que pueda.

Intente cuidarse los días en que no tenga eventos familiares o con amigos. Aproveche para cocinar al vapor, al horno o a la plancha. Disminuya los platos con grasas saturadas (presentes en carnes, embutidos y productos de pastelería) y opte por el aceite de oliva y el pescado azul, por sus propiedades cardiosaludables.

2. Recuerde comer frutas, verduras y hortalizas.

De nuevo, los días que no tenga celebraciones, consuma abundantes frutas y verduras, así como alimentos ricos en hidratos de carbono integrales. Su fibra regula el tránsito intestinal, lo que le ayudará a ir al baño, y controla los niveles de colesterol.

3. No abuse de la sal.

Esta provoca retención de líquidos, además de aumentar el riesgo de hipertensión. Para no restar sabor a las comidas, puede recurrir al apio, las especias o las hierbas aromáticas. También debe evitar los alimentos precocinados y en conserva o enlatados, debido a su alto contenido en sal.

4. No repita postre: huya de los excesos.

Disfrute de turrones, mazapanes y bombones, pero sin pasarse: pruébelos solo en la comida o cena de celebración, y no repita. De esta manera evitará el exceso de azúcar. Si es necesario, comparta el postre con otra persona, lo que le permitirá matar el gusanillo del dulce sin abusar de él.

5. Dulces fuera de la vista entre las comidas.

Para evitar caer en la tentación de picar entre horas, guarde los dulces en un lugar donde no estén captando su atención constantemente. Mantenga, además, la rutina de realizar cinco comidas al día: a media mañana y para merendar, puede tomar fruta de temporada, que le hidratará y saciará, o frutos secos como las almendras. Típicas en esta época, son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes, y poseen beneficios cardiosaludables, además de ser muy saciantes.

6. No abuse del alcohol.

Los vinos, el champán, las copas y los licores riegan los eventos navideños, pero abusar del alcohol puede provocarle la temida resaca, además de suponer una ingesta de calorías vacías e inútiles. Intente tomarlo únicamente durante la comida e intercalándolo con vasos de agua. Así puede eliminarlo más rápidamente y evitar la hinchazón y el dolor de cabeza. El champán resérvelo solo para el momento del brindis. Asimismo, tenga cuidado con el exceso de tabaco que suele ir ligado a las copas y momentos sociales de estas fechas; si es fumador, al menos trate de no incrementar mucho el hábito y póngase la meta de dejarlo lo antes posible.

7. El agua, más necesaria que nunca.

A cambio, recuerde beber ocho vasos de agua al día. Se trata de un hábito muy beneficioso que debe mantener más que nunca durante las fiestas, pues facilita el tránsito intestinal, hidrata el organismo y previene la deshidratación producida por el alcohol. También puede ingerir infusiones, sopas y zumos naturales, pero, en la medida de lo posible, evite los refrescos.

8. La báscula, su aliada.

Tampoco hay que obsesionarse ni pesarse todos los días, pero sí controlar su peso a lo largo de las fiestas. Un aumento demasiado repentino debería servir como señal de alarma.

9. Salga a pasear con sus familiares y amigos.

Además de hacer mejor la digestión, estarán realizando actividad física, respirando aire fresco y pasando un rato muy agradable. Pequeños gestos como dejar el coche e ir a comprar los regalos andando o subir las escaleras de su casa en vez de utilizar el ascensor pueden compensar de algún modo los posibles excesos. Recuerde, además, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda practicar al menos treinta minutos diarios de ejercicio físico. No los aparque en Navidad.

10. Regale o regálese un podómetro.

Si camina cinco mil pasos al día, deja de ser sedentario. Para controlar el número de pasos, nada mejor que un podómetro, que puede ser una idea de regalo muy práctica o que usted mismo puede incluir en su lista a los Reyes Magos o a Papá Noel.



Fuente: https://cinfasalud.cinfa.com/p/navidad-saludable/

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