Diabetes Gestacional

 


La diabetes gestacional es un tipo de diabetes leve que se desarrolla en algunas mujeres durante la última etapa del embarazo.

A diferencia de los otros tipos de diabetes, la gestacional no es causada por la carencia de insulina, sino por el bloqueo de su funcionamiento debido a las hormonas que se generan en el embarazo.

Alrededor del 10% de las mujeres embarazadas desarrollan diabetes gestacional, aunque la mayoría de ellas no presenta síntomas. Es por ello que es necesario hacer controles de glucosa para poder detectarla.

En la mayoría de casos, los niveles de glucosa retornan a la normalidad después del parto, siendo su prevalencia de un 1 a un 3%.

Sin embargo, las mujeres que han sufrido diabetes durante su primer embarazo tienen una mayor probabilidad de que vuelva a aparecer en una segunda gestación.

El rápido crecimiento del feto durante el tercer trimestre de embarazo requiere grandes cantidades de glucosa que obtiene de la madre.

Para favorecer este aporte de glucosa, las hormonas que produce la placenta bloquean la acción de la insulina producida por la madre y aumenta el nivel de azúcar disponible para el feto.

La respuesta normal del cuerpo ante esta situación de insulinorresistencia es que el páncreas de la mujer produzca más insulina durante el embarazo. No obstante, el organismo puede no reaccionar y que aparezca la diabetes gestacional.

 

Factores de riesgo

Algunas situaciones relacionadas con la mujer antes y/o durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes gestacional. Las comentamos a continuación:

  • Embarazo en mujeres mayores de 30-35 años.
  • Grupos étnicos de mayor riesgo: hispanoamericano, afroamericano, nativo americano, del sudeste asiático o de las islas del Pacífico.
  • Antecedentes familiares de diabetes.
  • Parto anterior de un bebé de más de 4 kg (macrosoma) o con alteraciones genéticas.
  • Hipertensión arterial.
  • Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.
  • Haber tenido un aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina sin causa aparente.
  • Sobrepeso antes del embarazo.
  • Excesivo aumento de peso durante la gestación.
  • Padecer el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).

 

Síntomas y consecuencias en el bebé

En la mayoría de los casos las mujeres no notan que tienen diabetes gestacional y sólo lo averiguan después de las pruebas diagnósticas. No obstante, sí que pueden aparecer alguna de las siguientes molestias:

  • Visión borrosa.
  • Fatiga.
  • Mucha sed.
  • Ganas frecuentes de orinar.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pérdida de peso.
  • Infecciones urinarias y candidiasis vaginal.

Por otra parte, puesto que la diabetes gestacional se da principalmente en la última etapa del embarazo cuando el bebé ya está formado, no tiene por qué dar lugar a consecuencias graves si se controla adecuadamente.

A pesar de ello, la falta de control de la diabetes sí puede conllevar ciertos riesgos tanto sobre la madre como sobre el bebé:

Riesgos para la madre

desprendimiento de placenta, parto prematuro, preeclampsia, parto por cesárea y mayor incidencia de diabetes mellitus en los años posteriores al embarazo.

Riesgos para el bebé

la glucosa de la sangre de la madre puede pasar a través de la placenta al bebé, convertirse en grasa y generar macrosomía, es decir, un bebé de alto peso. Después del parto, el bebé puede sufrir crisis hipoglucémicas, dificultad para respirar e ictericia. También hay una mayor tendencia a sufrir diabetes y obesidad en la edad adulta.

 

Dieta y tratamiento

En casos leves de diabetes gestacional, cuando sólo están alterados uno o dos de los valores de la curva de azúcar, será suficiente con seguir una dieta específica para controlar los niveles de azúcar.

A continuación, vamos a detallar algunas recomendaciones sobre la alimentación durante el embarazo en mujeres con diabetes gestacional:

  • Es necesario repartir las comidas a lo largo del día y evitar el ayuno. En general, hacer unas 6 comidas con un intervalo de 3 horas aproximadamente. Por la noche, intentar que no pasen más de 8 horas entre la cena y el desayuno.
  • Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
  • Evitar la bollería y los alimentos con alto índice glucémico, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
  • No consumir sacarina. Los edulcorantes permitidos en el embarazo son aspartamo y acesulfame K.
  • Disminuir el consumo de sal.
  • Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
  • Evitar las frituras, los rebozados, etc. Es preferible cocinar al vapor, al horno o la plancha.

 

 

 Fuente: https://www.reproduccionasistida.org/diabetes-gestacional/

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