6 consejos para dormir mejor
No está condenado a dar vueltas y vueltas todas las noches. Tenga en cuenta consejos simples para dormir mejor, desde establecer un horario de sueño hasta incluir actividad física en su rutina diaria.

Muchos factores pueden interferir con una buena noche de sueño, desde el estrés laboral y las responsabilidades familiares hasta las enfermedades. No es de extrañar que el sueño de calidad sea a veces difícil de alcanzar.
Es posible que no pueda controlar los factores que
interfieren con su sueño. Sin embargo, puede adoptar hábitos que fomenten un
mejor sueño. Empiece con estos sencillos consejos.
1. Mantenga un horario de sueño
No reserve más de ocho horas para dormir. La cantidad
recomendada de sueño para un adulto sano es de al menos siete horas. La mayoría
de las personas no necesitan más de ocho horas en la cama para estar bien
descansadas.
Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días,
incluidos los fines de semana. Ser constante refuerza el ciclo de sueño-vigilia
de su cuerpo.
Si no se duerme dentro de los 20 minutos posteriores a
acostarse, salga de su habitación y haga algo relajante. Lea o escuche música
relajante. Vuelva a la cama cuando esté cansado. Repita según sea necesario,
pero continúe manteniendo su horario de sueño y hora de despertarse.
2. Preste atención a lo que come y bebe
No se vaya a la cama con hambre o relleno. En particular,
evite las comidas pesadas o abundantes un par de horas antes de acostarse. La
incomodidad puede mantenerle despierto.
La nicotina, la cafeína y el alcohol también merecen
precaución. Los efectos estimulantes de la nicotina y la cafeína tardan horas
en desaparecer y pueden interferir con el sueño. Y aunque el alcohol puede
hacer que se sienta somnoliento al principio, puede interrumpir el sueño más
tarde en la noche.
3. Cree un ambiente tranquilo
Mantenga su habitación fresca, oscura y silenciosa. La
exposición a la luz por las noches puede hacer que sea más difícil conciliar el
sueño. Evite el uso prolongado de pantallas emisoras de luz justo antes de
acostarse. Considere usar cortinas que oscurezcan la habitación, tapones para
los oídos, un ventilador u otros dispositivos para crear un ambiente que se
adapte a sus necesidades.
Realizar actividades relajantes antes de acostarse, como
tomar un baño o usar técnicas de relajación, podría promover un mejor sueño.
4. Limite las siestas diurnas
Las siestas largas durante el día pueden interferir con el
sueño nocturno. Limite las siestas a no más de una hora y evite tomar siestas
tarde en el día.
Sin embargo, si trabaja por las noches, es posible que deba
tomar una siesta a última hora del día antes del trabajo para ayudar a
compensar su deuda de sueño.
5. Incluya la actividad física en su rutina diaria
La actividad física regular puede promover un mejor sueño.
Sin embargo, evite estar activo demasiado cerca de la hora de acostarse.
Pasar tiempo al aire libre todos los días también puede ser
útil.
6. Gestione las preocupaciones
Trate de resolver sus preocupaciones o inquietudes antes de
acostarse. Anote lo que tiene en mente y luego déjelo a un lado para mañana.
El manejo del estrés podría ayudar. Comience con lo básico,
como organizarse, establecer prioridades y delegar tareas. La meditación
también puede aliviar la ansiedad.
Sepa cuándo comunicarse con su médico.
Casi todo el mundo tiene una noche de insomnio ocasional.
Sin embargo, si a menudo tiene problemas para dormir, comuníquese con su médico.
Identificar y tratar cualquier causa subyacente puede ayudarle a dormir mejor
como se merece.
Fuente: https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/adult-health/in-depth/sleep/art-20048379